El Dilema de Toda Software Factory: Cada Proyecto es Valor que se Evapora
Nicolás Rojas tenía el problema que mata a todas las software factories: cada proyecto entregado era valor que se quedaba en manos del cliente. Cero capitalización interna. Cero activos que se sostuvieran en el tiempo.
Mientras escalaba Imagine Apps —la empresa que fundó a los 17 años— llegó a 100 empleados y clientes en Estados Unidos, pero seguía en el mismo juego: commodity puro. Precio, confianza y timezone. Nada más.
Mi gran dilema era que nosotros en cada proyecto que entregábamos no generábamos valor intrínseco para la compañía. Siempre era un proyecto nuevo, aprendíamos un proceso, después nadie aplicaba ese proceso.
— Nicolás Rojas
La respuesta no fue bajar costos exprimiendo desarrolladores. Fue crear tecnología interna para ser más eficiente. Tres verticales: talento (Imagine Network), infraestructura DevOps automatizada y generación de APIs. DAPTA nació de ese tercer experimento.
Obsesionado con Globant, Ejecutó Todo al Revés
Rojas no tropicalizó un modelo americano. Tropicalizó uno argentino. Tenía los dos casos de estudio de Globant del Harvard Business Review como Biblia. Se sabía los P&L de memoria: margen bruto por empleado, clientes de más de $1 millón, distribución vertical.
Hasta tenía un slide en los All Hands de Imagine Apps: David vs. Goliat. Ellos eran David. Globant, el gigante a vencer.
El problema: ejecutó todo al revés. Globant arrancó con proyectos grandes en EE.UU., levantó capital temprano, tenían experiencia en corporaciones. Rojas vendía a pymes, sin capital externo, aprendiendo sobre la marcha.
Yo miraba el playbook de Globant y miras lo que nosotros hicimos en Imagine Apps, no hicimos absolutamente nada de lo que hizo Globant. Era mi guía, pero fallé completamente en la ejecución.
— Nicolás Rojas
Aun así, creció Imagine Apps a cash flow positivo desde el día cero. El margen bruto era su North Star Metric. Pero llegó un punto donde crecer significaba endeudarse para financiar innovación interna que aún no generaba retorno.
De Scripts que Generaban Código a Agentes de AI para GTM
DAPTA arrancó como un script. La idea: si crear una API te toma dos meses, automatízalo para hacerlo en dos minutos. Generación de código con plantillas. Nada sexy. Pero aceleraba proyectos internos.
Esto fue en 2021-2022, antes del boom de ChatGPT 3.5 en noviembre del 22. Hoy suena básico. En ese momento, era diferenciación real.
Rojas puso un deadline claro: si conseguía venture capital, sacaba DAPTA como empresa aparte. Si no, la apagaba y seguía vendiendo software a terceros. Entró a 500 Startups en enero del 23 con apenas un demo. Levantó $5.4 millones. Hoy DAPTA tiene 50.000 usuarios y se enfoca en agentes de AI para equipos de ventas y go-to-market, principalmente en Estados Unidos y Latam.
Esta vez no quería ser el que implementaba, el que daba consultoría. Esta vez yo quería ser el que hacía una muy buena herramienta, que después le pagabas a alguien más para que te hiciera una consultoría para cómo usar la herramienta.
— Nicolás Rojas
Padre Empleado, Hijo Emprendedor: La Programación Mental que Marca la Diferencia
El papá de Rojas nunca fue empresario. Fue empleado toda su vida. Pero le metió en la cabeza desde pequeño: ser independiente, no depender de un empleo, ser dueño de tu destino.
Leía Padre Rico, Padre Pobre y le enseñaba las lecciones en tercera persona. Rojas empezó a programar a los 13 porque le tocó la electiva de programación —la que nadie quería— el día que faltó al colegio. Azar puro.
Pero lo que sí controló fue aplicar lo aprendido, hacer cada proyecto completo y forzarse a tomar cosas cada vez más difíciles. A los 14 cobraba por páginas web. Su papá lo acompañaba en bus a Villa de Leyva a vender software de hoteles. Ahí aprendió a vender: su papá decía que sí a todo, aunque no supiera si era posible.
A los 17 fundó Imagine Apps formalmente para no depender de que su papá firmara contratos. Nunca dejó de jugar Call of Duty ni FIFA. Solo programaba los fines de semana cuando no estaba en la PlayStation.
El Margen Bruto como North Star y la Trampa del Commodity
Las software factories viejas suben margen asignando un developer a tres o cuatro proyectos. Exprimen gente. Rojas y su socio David decidieron no hacer eso: un proyecto, un developer. Part-time solo en casos muy sencillos.
En vez de exprimir talento, buscaron exprimir cada dólar con creatividad. Construyeron diferenciación interna que se sostuviera en el tiempo. Pero llegó el momento en que invertir en tres verticales en paralelo (talento, DevOps, APIs) generó estrés financiero sin retorno inmediato.
Mataron dos proyectos. DAPTA quedó como la última apuesta. El producto prometía, pero estaba a años luz de ser standalone. La decisión: venture capital o apagar.
500 Startups apostó. Rojas sacó DAPTA como spin-off, dejó Imagine Apps en manos de sus socios y se mudó a Arizona. Hoy lidera la estrategia desde ahí. El contenido en redes —TikTok, Instagram, YouTube, Twitch— es su ventaja competitiva para canalizar interés hacia el producto.
Su lado hustle es crear contenido. Su trabajo es convertir ese contenido en usuarios que adopten agentes de AI sin saber programar.
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Founder de DAPTA
Growth Rockstar · 101 min
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